Reseña histórica de Sintraintabaco: 80 años de lucha por una vida digna y la lucha continúa

Las verdes y las maduras nos han tocado vivir a los trabajadores tabacaleros en estos 80 años de lucha por vida digna, que iniciaron un 19 de julio de 1938, cuando 32 valerosos compañeros en la ciudad de Bogotá, después de varios intentos fallidos y ante la política antiobrera del gobierno y patronos, fundaron el primer sindicato en Coltabaco, llamado “Sindicato de Trabajadores de la Compañía Colombiana de Tabaco”, quienes con responsabilidad, solo unos meses después, un 16 de febrero de 1939, le presentaron el primer pliego de peticiones a la compañía y ante la negativa de la empresa para solucionarlo, el sábado 25 de marzo de 1939 el sindicato realiza su primera huelga, mostrándonos el camino de la lucha incansable, que los trabajadores tendíamos que recorrer en la historia por una vida digna para los trabajadores y sus familias.

Después de la creación de la seccional de Bogotá, el Sindicato empezó a expandirse, en diferentes regiones del país empezó a evidenciarse la necesidad de la Organización Sindical. Así empezaron a nacer las diferentes seccionales: Cali, en octubre de 1.944 con la denominación “Sindicato Único de Empleados y Obreros de la Compañía Colombiana de Tabaco”; Barranquilla en 1945; Cartagena en 1.947, en donde desde ese año hasta 1.949, los obreros realizaron dos paros a la empresa; Pasto, en 1949; Bucaramanga, en 1958, Medellín, en donde luego de múltiples intentos y dificultades, se consolida la organización sindical en 1959 y Espinal, en 1959.

En los años 60s el Sindicato de Coltabaco tuvo una participación destacada en los bloques Sindicales de “línea independiente” del Valle y Antioquia. En la declaración de principios de estos bloques en el año 64 se proclama una independencia absoluta frente a los Partidos Políticos “principales responsables de la división sindical”, plena libertad de los trabajadores para profesar cualquier credo religioso, rechazo total a la armonía obrero patronal por considerar que esta “recortaba la dignidad de los trabajadores”.

Para el año 67, el sindicato presentó su pliego de peticiones centrado en dos puntos básicos: aumento de salarios y estabilidad. La empresa responde con un lesivo contrapliego, por lo que se vota por unanimidad la huelga, la cual inicia el16 de agosto en las 9 factorías de Coltabaco en todo el país, que agrupaban a un total de 2.290 trabajadores. La huelga contó con un gran respaldo de las bases que se hicieron presentes en las carpas, movilizaciones y otras actividades.

Con el gobierno y todos los medios de comunicación a su favor la empresa desarrolló una sistemática campaña de desprestigio del sindicato, pero la huelga logró durar hasta principios de octubre.

A comienzos de 1.968 la empresa anunció el cierre de la seccional de Pasto, con el cual se inicia la política de centralización de la producción en Coltabaco, luego del cierre de Pasto, se dio el de Popayán, Barranquilla, Bogotá, Cali, Bucaramanga, el Espinal y los despidos colectivos en Medellín, a los que el sindicato se opuso y en medio de estos conflicto, mediante la presión de la movilización y denuncia, las partes llegaron a acuerdos, logrando en todos el reconocimiento de jubilaciones, traslados, el pago de varios beneficios convencionales y mejoras en las indemnizaciones.

La década del 70 fue muy importante porque arranca con la crisis del sindicato y la vinculación de nuevos obreros bachilleres, principalmente en Bogotá y Medellín, por la suscripción de un contrato entre Coltabaco y la Philip Morris para la producción de cigarrillo Marlboro en 1971, su ingreso fue muy bien recibido por un núcleo de obreros veteranos inconformes con la empresa y con el sindicato y depositaron en los recién llegados sus esperanzas de renovación del sindicato ya que estos fueron ubicando claramente la necesidad de cambiar las cosas en el sindicato.

En el año 1975 se logra que estos jóvenes llegaran a la junta directiva nacional, pero la empresa demandó dicha elección por errores de procedimiento y obtuvo su anulación y despidió a una buena cantidad de estos obreros bachilleres, sin embargo el respaldo de las luchas a la nueva generación se ratificó en 1976, donde los de delegados reeligen a la misma Junta Directiva Nacional del año 75, logrando una renovación del sindicato que estaba bastante burocratizado y alejados de las bases.

En medio de dificultades y la lucha ideológica en el renovado sindicato, se dan importantes situaciones como el despido del presidente nacional, Gabriel Martínez y de numerosos trabajadores de base, luego se nombra como presidente a Jairo Lesmes quien estuvo al frente de los destinos del sindicato de 1.977 a 1.981, pero también se dan importantes logros como la participación en el paro cívico de 1977 y la creación del sindicato de industria en Santander, especialmente con los compañeros estacionales, con una gran labor del compañero Javier Cifuentes, quien desde su llegada al sindicato busco la forma que estos compañeros fueran reconocidos por la empresa, objetivo que se logra con los pliegos de peticiones en 1977 y 1979 donde por fin se logra su reconocimiento y algunas conquistas para ellos.

A fines de 1981, en la Presidencia Nacional de Miguel Zapata, el sindicato participa en el 2o. paro cívico nacional. En la seccional de Medellín se presenta una difícil situación debido a la detención de varios Directivos por parte de las autoridades militares y se marca la historia de nuestro sindicato el 6 de enero de 1982, cuando se produce el hallazgo del cadáver de Luis Javier Cifuentes, después de 6 días de haber sido desaparecido y torturado,  ex-Directivo Nacional del Sindicato y uno de los más brillantes exponentes de la nueva generación de “obreros bachilleres” que ingresó a Coltabaco a comienzos de los años 70.

Unos meses después de haberse producido estos lamentables hechos se inician las negociaciones con la empresa sobre el pliego de peticiones que culmina con la 3ª huelga en 1982, la cual duró 65 días, la cual termina con la imposición de un Tribunal de arbitramento el 24 de julio, poco tiempo después de haber concluido esta huelga, los trabajadores y su organización sindical afrontan un momento muy complicado, ya que Coltabaco, argumentando una situación de crisis por el incremento del contrabando y los altos impuestos, despiden a más de 150 trabajadores en la seccional de Medellín y licencian a más de 250 a nivel nacional, tercerizan el servicio de alimentación y quitan la prima de marzo, hecho este último que se demanda y se logra  que se restituya.

La Organización Sindical durante los primeros años de esta década dio importante aportes y respaldo a los procesos unitarios, participó en el congreso constitutivo de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Creación de la CUT, con la cual se pretendía clausurar la crisis del movimiento sindical, pero desafortunadamente la violenta arremetida del estado con sus fuerzas paraestatales, la apertura económica y nefastas contrarreformas laborales pensionales y tributarias, entre otras en el gobierno de Cesar Gaviria, frustró dicho objetivo, iniciando toda una cacería de brujas contra esta central asesinando cientos de sus dirigentes, encarcelando y desterrando otros, terminaron por profundizar la crisis del movimiento sindical.

Con dichas contrarreformas y la apertura económica se inicia la entrega de los derechos de los trabajadores y los recursos naturales a las multinacionales, que en pocos años hacen una nueva invasión a Colombia, con la complacencia de los diferentes gobiernos que han gobernado desde entonces hasta la fecha, las negociaciones colectivas comienzan a tener un revés enorme ya que comienzan a imponerse los pactos colectivos, los tribunales de arbitramento y la perdida de importantes derechos y conquistas logradas en arduas jornadas de lucha, lo que ahondó aún más la crisis del movimiento que no mostró suficientes capacidades de respuesta ante la arremetida de los gobiernos y patronos.

La invasión de las multinacionales tocó las puertas del sector tabacalero en el año 2005 cuando Coltabaco es vendida a la multinacional Philip Morris International y en el año 2012 cuando Protabaco es vendida a la British American Tobacco, multinacionales que mediante políticas de cierre, despidos, arreglos, tercerización, polifuncionalidad y metas entre otras, han dejado  más de 700 trabajadores en la calle en cada una de las empresas, mostrando su voracidad como capital, donde por ejemplo la BAT, solo dos años después de la compra, cerró su centro de producción en Bosa-Bogotá, pese a la resistencia de valerosos compañeros que aún mantienen su lucha por el derecho al trabajo.

Hoy estas multinacionales, ante la suscripción del acuerdo marco para el control del tabaco de la OMS, que coloca una serie de barreras al consumo de tabaco, mediante restricciones en los sitios de fumado, la publicidad, la promoción y en especial mediante el incremento de los impuestos, están en un proceso de transformación donde han colocado todos sus esfuerzos y recursos en los denominados productos de riesgo reducido, con los cuales pretenden asegurar su permanencia y participación en el mercado, llegando incluso a afirmar que acabaran con el cigarrillo tradicional, lo que amenaza seriamente la estabilidad de los trabajadores tabacaleros.

Ante esta situación desde antes de la venta de Coltabaco, Sintraintabaco le ha dado prioridad a la investigación, la unidad, la movilización y la solidaridad, en defensa del derecho al trabajo en condiciones dignas y justas, de la Convención Colectiva, la Organización sindical y la soberanía nacional. Estrategia que ha permitido que pese a los golpes recibidos por estas multinacionales, Sintraintabaco se mantiene como organización clasista, referente para el movimiento sindical y con una de las mejores convenciones Colectivas en el país, que mantiene vivo ese sueño de los fundadores del sindicato “una vida digna para todos”, sueño que defenderemos por siempre.



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