Solidaridad de Sindesena con los trabajadores tabacaleros

El cierre por parte de la multinacional Philip Morris Internacional de la planta de producción en Medellín, de la planta de tratamiento de tabaco en Barranquilla y la finalización de la contratación del cultivo de tabaco en Colombia sin definir una política de sustitución, afectando a más de 800 trabajadores directos y sus familias, y a más de 12.000 familias campesinas que viven del cultivo del tabaco.

Denunciamos el abuso y el desconocimiento de la legislación laboral colombiana al no contar con:

  • Permiso del Ministerio de Trabajo para proceder con el cierre.
  • Autorización de los jueces laborales para terminar los contratos de más de 50 trabajadores amparados con fuero sindical.
  • La debida autorización para dejar cesantes a más de 40 trabajadores amparados con la protección laboral reforzada por enfermedades laborales o de origen común.
  • El desconocimiento del fuero de prepensionados que ostentan más de 40 trabajadores cercanos a la edad para obtener la pensión de vejez, quienes cuentan con protección especial.

Esta nefasta jugada de la multinacional Philip Morris Internacional, se enmarca dentro de las políticas del capitalismo, sumado a la implantación en Colombia de un gobierno títere de los monopolios nacionales e internacionales, que permite el atropello e irrespeto de los trabajadores y campesinos colombianos.

No son solo 12.000 familias trabajadoras del campo que se quedan sin a quien vender el tabaco, ni 800 puestos de trabajo fijos cobijados por una Convención Colectiva de Trabajo que se pierden, también se afectan de manera grave a miles de trabajadores que de manera indirecta prestaban servicios a esta empresa; Igualmente se pierden más de 57.000 millones de pesos, que vía impuestos ingresaban a las arcas del Estado en el departamento de Antioquia, recursos que estaban comprometidos con la deuda del Metro de Medellín y otras obras de expansión.

Por lo anterior, denunciamos la permisividad del Estado colombiano al no exigir el cumplimiento de acuerdos laborales y de trabajo decente, establecidos a nivel internacional con la OIT, y al posibilitar el desmonte sistemático del aparato productivo nacional, haciéndole el juego a este tipo de monopolios, a quienes inicialmente les ponen más impuestos para “justificar” su salida del país, además de las grandes gabelas que les dan a los contrabandistas de tabaco que introducen a Colombia productos, que muy seguramente, con otros nombres, marcas y razón social son producidos en otros países, pero que al final resultan ser de los mismos dueños, que justifican el cierre de la empresa en Colombia por no ser competitivos, para producir el cigarrillo en otros países, y posteriormente inundar el mercado con productos importados legalmente y de contrabando.

Exigimos se respeten los derechos laborales y fundamentales de los trabajadores de Coltabaco y a ellos expresamos nuestra más amplia solidaridad en esta coyuntura, la cual esperamos se supere en favor del pueblo colombiano, ya que la decisión de retirar la producción del país en ningún momento se debe a pérdidas de carácter económico como bien lo demuestran las cifras publicadas por la empresa.

Exigimos al Gobierno Nacional y al Ministerio de Trabajo intervenga en contra de las arbitrariedades que la multinacional Philip Morris Internacional viene cometiendo contra los trabajadores y contra los productores agropecuarios de tabaco, al cerrar de manera arbitraria la fábrica, desconociendo a la organización sindical y sus dirigentes, además de los derechos laborales como son el empleo en condiciones dignas, por lo tanto esperamos que se hagan esfuerzos ingentes para que se reconsidere la decisión de levantar la producción de cigarrillos de nuestro país, al afectar de manera grave a campesinos trabajadores y las rentas vía impuestos nacionales y departamentales.

Defendiendo nuestra soberanía y nuestros derechos constitucionales construimos país. Solo así podríamos construir una verdadera PAZ Estable



Deja un comentario